Apertura de Mil Builds de Diablo III

Montar una build que tenga todo lo que deseas es una locura. Y por eso estamos aquí.

Builds de Monje

Temerán la ira de los Dioses gracias al Monje.

Builds de Bárbaro

Desata la fúria contenida de tu Bárbaro.

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La Cólera ahora será mucho más poderosa.

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Exprime al máximo el Poder Arcano.

Builds de Médico Brujo

Los espíritus estarán de tu lado.

Builds de Caza Demonios

Extermina a los demonios de una forma devastadora.

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domingo, 5 de octubre de 2014

Caza Demonios


Los cazadores de demonios son justicieros incansables que ejecutan a sus objetivos con un amplio arsenal de armas a distancia. Se agazapan y afinan su puntería lejos del peligro, con la ayuda de arcos, trampas mortales y proyectiles que acaban con los monstruos que asolan su mundo.

Los cazadores de demonios también cuentan con una capacidad extraordinaria para diezmar grupos de enemigos con ráfagas de disparos, salvas de flechas y explosivos. Su puntería infalible también les permite enfrentarse a los demonios más duros a una distancia prudencial: son capaces de disparar a objetivos lejanos y dar un salto hacia atrás a la vez que disparan si los enemigos avanzan.

Sin embargo, la especialización en el combate a distancia por encima del combate cuerpo a cuerpo significa que los cazadores de demonios corren el peligro de verse rodeados o acorralados. Las habilidades de huida como los saltos mortales y los ataques calculados para ralentizar o incapacitar a los enemigos son igual de vitales para la supervivencia de un cazador de demonios que las flechas de su carcaj.

Aquellos que se hacen llamar cazadores de demonios no son ni un pueblo ni una nación. No han jurado lealtad a ningún rey. No son más que un vestigio, un eco, de personas que lo perdieron todo ante el terror. Cuando los demonios prendieron fuego a sus hogares y masacraron a sus familias, la mayoría de los refugiados traumatizados renunciaron a la vida... pero algunos enterraron a sus muertos, se organizaron y juraron venganza.

Aunque son escasos en número, los cazadores tienden emboscadas a los demonios con la convicción de que si salvan una sola vida, el mundo será un lugar mejor. Tras un largo día de caza, muchos de ellos aún experimentan pesadillas en las que reviven los horrores que tienen en común: garras que desgarran miembros, hombres y mujeres que se ahogan en su propia sangre...

A veces los cazadores de demonios también presencian estas cosas cuando están despiertos. Pero ahora por fin tienen la posibilidad de contraatacar.

No se atreven a soñar con la victoria, ni mucho menos con la paz. Pero siguen cazando. Es lo único que les queda.
aljabasballestas de manocapas
Los cazadores de demonios están adiestrados para hacer frente a la oscuridad con una combinación poco corriente de estilos de lucha y armamento que solo ellos dominan. Son maestros de la ballesta de mano, un arma a distancia de recarga rápida capaz de coser a los demonios a flechazos en un abrir y cerrar de ojos. Los cazadores de demonios manejan las ballestas de mano con tanta pericia que son capaces de llevar una en cada mano, lo que duplica la cantidad de flechas que disparan y por lo tanto la cantidad de demonios que caen.

Los cazadores de demonios siempre están en guerra con ellos mismos. Nunca podrán volver a sus antiguas vidas, pero persiguen y matan a los demonios sin flaquear. Los cazadores que viven lo suficiente para entrenar a otros se vuelven calculadores y cuidadosos, pero su instinto sigue pidiendo responder a la violencia demoníaca con más violencia.

Cada flecha que disparan está llena de rencor; prácticamente todos sus ataques son fruto del odio, una cólera fría y justa que aniquila toda piedad que pudieran sentir por sus presas. Su odio es prácticamente infinito; se recupera rápidamente, de forma que incluso fuera del combate a los cazadores de demonios los consume la sed de venganza.

Los cazadores que quieren prosperar deben aprender a complementar su odio con un segundo recurso: la disciplina, la precaución y la sangre fría que les permite vivir para seguir matando.

La disciplina es un recurso valioso. No solo se recupera lentamente, ya que requiere más reflexión y paciencia que sus ataques basados en el odio, sino que es la fuente de todas las maniobras defensivas: las trampas, los saltos que permiten huir de garras y colmillos o las acrobacias con las que esquivan lluvias de púas y flechas.

Para un cazador de demonios es muy fácil quedarse inmóvil, lleno de odio, mientras lanza ráfagas de proyectiles a sus enemigos, pero si descuidan su disciplina y no se defienden se exponen a una muerte segura. Un delicado equilibrio entre el odio y la disciplina es la clave para la supervivencia de la mayoría de cazadores.


Armas a distancia
Los cazadores de demonios hacen que lluevan flechas o proyectiles sobre el campo de batalla o se dedican a liquidar a los enemigos distantes con una precisión que los demás héroes no pueden ni imaginar. En su arsenal se cuentan arcos largos, granadas, armas arrojadizas e incluso ballestas de dos manos.

Trampas
Cuando siguen el rastro de manadas de demonios o de horrores gigantes mucho más fuertes que ellos, los cazadores avezados se preparan con antelación. Atraen a sus enemigos hacia minas, abrojos o trampas de cuchillas para asegurarse una victoria fácil e infalible.

Magia sombría
Con tal de luchar contra las fuerzas de los Infiernos Abrasadores con más ventaja, los cazadores de demonios se valen de la magia apócrifa. Son capaces de ocultarse en la oscuridad, frustrar los ataques enemigos y deslizarse entre las sombras para acechar a su presa.

Tácticas de batalla

Todos los cazadores de demonios sufren el trauma y el dolor del pasado; a pesar del destino que han elegido, no quieren volver a experimentarlos. Por eso mantienen a raya a sus enemigos con flechas incapacitantes o los ralentizan con boleadoras; cuando se acercan demasiado, lanzan bombas de humo para escapar.

Médico Brujo


Los médicos brujos son guerreros espirituales que invocan las almas de los muertos y criaturas terroríficas para que cumplan su voluntad. Al rodearse de zombis y alimañas invocados, tienen la libertad de atacar a sus enemigos cráneos explosivos, nubes de ácido y maleficios mortales.

Gracias a su capacidad de infectar, ralentizar y aterrorizar a sus enemigos, los médicos brujos pueden ejercer un control insuperable sobre el campo de batalla. Pueden manipular los ataques y movimientos de sus oponentes con perjuicios y hechizos de control de masas, convirtiéndolos en presas fáciles para sus hambrientas mascotas, o esparcir campos de fuego o de veneno que drenan lentamente la vida de los enemigos.

Aunque a los médicos brujos les conviene evitar el combate cuerpo a cuerpo y dejar que sus mascotas descuarticen a los demonios, son muy capaces de matar a los enemigos debilitados con sus propias manos.

Solo unos pocos hombres y mujeres de la tribu umbaru pueden ascender al puesto sagrado de médico brujo: deben poseer un historial de lucha y el talento para entrar en comunión con los espíritus. Solo tienen esta capacidad aquellos que han nacido bajo el auspicio de la Tierra Informe, el reino invisible en el que, según creen los umbaru, los espíritus viven después de abandonar Santuario.

Cuando una persona muere, los médicos brujos perciben lo que ellos consideran el aliento vital que escapa de su cuerpo. Cuando una calamidad envía cientos de almas a sus tumbas al unísono, los médicos brujos son capaces de sentir sus gritos y murmullos desde el otro lado.

Los médicos brujos no pueden hacer oídos sordos a las voces de los espíritus. Cuando el sonido de la inquietud se vuelve ensordecedor, toman una decisión. Su deber es restaurar el equilibrio entre su mundo y la Tierra Informe; si no lo consiguen, serán testigos del tormento de las generaciones pasadas durante el resto de sus vidas... y por siempre jamás.

Aunque los médicos brujos emplean varias armas, también cuentan con ciertos objetos verdaderamente únicos. Los mojos son frágiles talismanes que se sostienen en la mano izquierda; en lugar de utilizarlos como arma, los médicos brujos se valen de ellos para resguardarse de las fuerzas oscuras e imbuirse del bien. También utilizan dagas ceremoniales encantadas que, a diferencia de los cuchillos normales, tienen un propósito concreto: el sacrificio humano. Son, por lo tanto, el instrumento perfecto para poner fin a una vida.

MojoCuchillo CeremonialMáscara de Vudú

La conexión innata de los médicos brujos con la Tierra Informe les permite recurrir a una reserva de energía espiritual que llaman maná.

El maná es un recurso abundante pero de regeneración lenta; los médicos brujos deben elegir sus hechizos y maleficios con cuidado para asegurarse de no quedarse sin maná o, lo que es lo mismo, expuestos a los ataques enemigos.

Ya que el maná tarda en recuperarse, los médicos brujos lo conservan gracias a elementos semipermanentes de su arsenal como los perros zombis o el temible gigante, que ofrecen protección y arrasan con los enemigos sin más coste de maná que el de su invocación.

Los médicos brujos cuentan con una reserva considerable de energía que pueden liberar de golpe; cuando es necesario, pueden emplear cantidades ingentes de fuerza destructiva y abrirse paso por cualquier campo de batalla en un breve período de tiempo.

Mascotas
Los médicos brujos siempre están rodeados de mascotas: sabuesos, zombis, murciélagos, fetiches, arañas y más. Muchas de estas criaturas permanecen al lado de su dueño y luchan hasta morir, de forma que hacen las veces de señuelo para el enemigo.

Magia destructiva
Los médicos brujos dominan magias aterradoras capaces de dañar a grupos de enemigos con nubes de ácido, explosiones de fuego y enjambres de langostas. Pueden incluso sacrificar a sus mascotas para exterminar a sus oponentes con una explosión de huesos astillados.

Maldiciones y maleficios
Las maldiciones debilitadoras y dañinas pueden desgastar o incapacitar hasta al más terrible de los esbirros del infierno. Los médicos brujos hacen buen uso de tales maldiciones, así como de venenos y descargas de energía espiritual que drenan vida y vitalidad.

Control del campo de batalla
Los médicos brujos manipulan el cuerpo y la mente de sus víctimas para reducir su efectividad en el combate. Los enemigos de la Tierra Informe sufren el ataque de manos esqueléticas que los inmovilizan, se convierten en pollos, salen huyendo aterrorizados o atacan a sus propios aliados presa de la confusión.

Mago


Los magos son taumaturgos renegados que emplean sus propios cuerpos como catalizadores de energía arcana; han rechazado la vía del estudio que caracteriza a los demás usuarios de la magia. Manipulan todo tipo de fuerzas para desintegrar, quemar o congelar a sus enemigos. También controlan la luz y el tiempo para teletransportarse, crear poderosas ilusiones y desviar proyectiles.

Se valen de varas y bastones para canalizar sus hechizos menos poderosos y dañar a sus enemigos mientras reúnen la energía o ganan el tiempo necesarios para despachar a sus enemigos con su deslumbrante estilo de poder arcano.

Salvo contadas excepciones, la mayoría de los ataques del mago se realizan a distancia. Así se mantienen alejados del peligro, por no hablar de la ventaja que ello supone para el poder destructivo de estas piezas de artillería vivientes.

Los adeptos de la magia provienen de academias esparcidas por todo Santuario (desde Xiansai hasta Caldeum) y reciben nombres como "hechiceros" o "brujos". Sin embargo, aquellos que hacen llamar a sí mismos bajo el epíteto despectivo "magos" se parecen tanto a sus colegas como un león a un gatito. Tanto los magos como los hechiceros manejan los misterios de lo arcano, pero es lo único que tienen en común.

Los magos son conocidos por reunir ciertas características, no solo la rebeldía y la vanidad, sino también el desprecio hacia las lecciones interminables y las advertencias de "cautela" y "precaución" que resuenan en las academias de magia. La actitud de superioridad de los magos proviene de su talento natural: son capaces de doblegar la magia del ambiente y utilizarla para sus propios fines instintivamente, sin necesidad de estudio. Los accidentes que se dan a causa de su falta de precisión y control son lamentables... pero eso no suele impedir que los magos utilicen su inestable poder a voluntad.

Si son capaces de dominar el arma de doble filo que es su talento y evitan destruirse a sí mismos, estos niños prodigio de lo arcano podrán alcanzar por fin el destino que siempre han sabido que les aguarda.

Aunque todos los objetos físicos pueden servir como catalizadores para el inmenso poder de los magos, algunos son especiales. Los magos portan orbes; no son armas, sino complementos para la mano izquierda que les aportan visiones y conocimiento para potenciar sus hechizos o que hacen las veces de reserva de poder. También suelen usar varas tradicionales, a veces encantadas: ligeros palos que se utilizan para disparar energía a los objetivos.

OrbeVaraSombrero de Mago
A diferencia de los hechiceros más cuidadosos y precavidos, los magos son puros conductos de poder arcano. Es una energía intensa que corre por sus venas y que son capaces de controlar como si fuera una extensión de su cuerpo.


Los magos siempre cuentan con una reserva de poder arcano: se regenera con rapidez, así que siempre pueden valerse de sus aparentemente interminables hechizos menores. Solo corren el peligro de agotar sus reservas cuando intentan realizar una serie de invocaciones al mismo tiempo.



Sin embargo, el poder arcano puede tener efectos devastadores en el cuerpo de los magos si no se raciona su uso, así que deben respetar un tiempo de reutilización antes de repetir algunos hechizos especialmente potentes. Dichos hechizos (meteoritos que caen del cielo, torrentes de magia que tumban a varios enemigos o burbujas de energía que ralentizan el propio flujo temporal) son tan poderosos que la espera merece la pena.



Dominio elemental
Los magos controlan los elementos naturales de Santuario. Las llamas, los relámpagos, las tormentas de hielo y los torbellinos obedecen a su voluntad; esta versatilidad les permite atacar directamente los puntos débiles de sus enemigos y soslayar sus defensas.

Ataques de área
Los magos cubren todo el campo de batalla con los poderes que invocan: ventiscas y explosiones que dañan a grandes grupos de criaturas a la vez, rayos que les enseñan a no quedarse en línea o rocas que aplastan a los demonios desprevenidos.

Hechizos protectores
Aunque no son ni tan ágiles ni tan fuertes físicamente como los demás héroes, los magos se protegen con hechizos defensivos. Saben darle a su piel la consistencia de la piedra, crear ilusiones para confundir a sus enemigos y dañar o ralentizar a los insensatos que los golpean directamente.

Energía infinita
Los magos rara vez se ven faltos de poder mágico. Siempre pueden recurrir a sus hechizos más débiles gracias a la velocidad a la que se regenera su poder arcano, y a medida que aumenta su experiencia son capaces de invocar algunos poderes con mayor facilidad.

Cruzado


Los cruzados son campeones indomables de la fe y la ley. Estas fortalezas vivientes usan corazas impenetrables y monumentales escudos para abrirse paso entre una multitud de enemigos, dejando a su paso un rastro humeante de cadáveres demoníacos.

Las batallas son implacables, pero los cruzados se lanzan a ellas sin dudarlo, sirviéndose de su magia sagrada y su fuerte armadura para conseguir la victoria. Un cruzado bien entrenado es experto en desviar totalmente los ataques, zafándose a menudo de golpes terribles que abatirían a un combatiente de menor aptitud. Si es necesario, pueden sacrificar velocidad y movilidad a cambio de pura fuerza bruta.

Sus mayales tritura-huesos y sus imponentes escudos son perfectos para el cuerpo a cuerpo, pero los cruzados no se limitan a extinguir el mal a corta distancia. Cuando uno de estos guerreros de inspiración divina se une a la batalla, un fuego abrasador y una luz cegadora lo siguen, golpeando a grupos enteros de enemigos que osan resistirse a su castigo.

Los líderes de la armoniosa religión de Zakarum lucharon tiempo atrás por aprisionar a Mefisto, Señor del Odio, bajo el templo de Travincal, e impedirle así para siempre que volviera a retorcer los corazones de la humanidad.

Fracasaron.

No era la primera vez que los Zakarum fallaban: 200 años antes, el clérigo Akkhan descubrió corrupción en el seno de su fe y envió a sus acólitos en una trascendental misión con el fin de purificarla. Los "cruzados" de Akkhan eran jóvenes reclutas, elegidos por su honor y bondad, entrenados en el manejo de armas y magia lacerante, aunque su cualidad más importante era su inquebrantable dedicación a su deber.

Actualmente, la misión de purificación de los cruzados se ha ampliado. Una mera "contención" brinda al mal muchas oportunidades de expandirse, por lo que hay cruzados errantes —a menudo parejas de maestro y aprendiz— que atacan de forma habitual a los demonios de Santuario. Algunos luchan por su sentido de la rectitud, otros con la esperanza de que sus victorias consigan algún día que los Zakarum corruptos vuelvan a ser puros. Cuando el maestro de un cruzado muere, su estudiante adopta sus armas y su identidad… y la cruzada continúa, incluso más allá de la muerte.

Blandir el peculiar escudo de un cruzado requiere un entrenamiento extraordinario, ya que no solo se usan como simple protección. Los cruzados cortan con sus escudos, lanzándolos como jabalinas o aporreando a sus oponentes hasta aturdirlos. A los cruzados también les enseñan a esgrimir cruentos maguales, pesos de acero con pinchos suspendidos de pesadas cadenas. Los cruzados veteranos aprenden a sujetar una gigantesca arma de dos manos con un puño enfundado en malla o a blandir una arma de una mano a una velocidad increíble.

MangualMangual de dos manosEscudo de Cruzado

Los cruzados dominan los campos de batalla con su pura determinación. El apoyo de la Luz celestial y la santidad de su misión alimentan la cólera de los castigadores ataques de un cruzado.

Cuando los cruzados se preparan para el combate, su cólera hierve a fuego lento, aumentando sin prisa pero sin pausa. Cuando rebanan a sus enemigos, se desborda. Un cruzado repleto de cólera es sin duda un adversario temible: dotado de una piel de hierro, envuelto en llamas flageladoras, despedazando a sus contrincantes con radiantes rayos de luz y volviendo a la vida tras la derrota.

Los cruzados más hábiles encuentran otras formas de espolear su cólera más allá de despachar a los enemigos. Sus muchas habilidades les permiten recuperar recursos gastados mediante el bloqueo de ataques, al sufrir heridas graves o al ser rodeados por rugientes demonios.


Defensor nato
Más que ningún otro héroe de Santuario, un cruzado está hecho para mantenerse impertérrito frente a ataques interminables. Los cruzados protegen a los aliados (y avivan su propia ira) obligando a los enemigos a enfrentarse a ellos en combate. Si son rodeados, se vuelven aún más difíciles de matar, sanando sus heridas, bloqueando los ataques y reflejando el daño hacia los enemigos que rompen sus férreas defensas.

Furia de los Cielos
Los mismísimos cielos castigan a los enemigos de un cruzado. La cólera de un cruzado destruye a los esbirros de los Infiernos Abrasadores desde lejos, atacándolos con rayos, envolviéndolos en llamas purificadoras o ejecutándolos con armas celestiales invocadas.

Leyes

Los cruzados rebosan un valor y una dedicación que reafirman la realidad misma que defienden. Cuando los cruzados proclaman una ley, son facultados con breves ráfagas de energía, y también con ayudas de larga duración —como ataques rápidos, resistencia a los elementos o sanación acelerada— que duran lo que aguante el cruzado.

Inevitable
Es normal que el mal huya del poder del cruzado. Normal, pero inútil. Con sus corceles invocados, sus ataques con saltos y su forma de entrar en combate a la carga, los cruzados persiguen a sus enemigos de un modo implacable. Pueden cegar o inmovilizar fácilmente a sus adversarios, asegurándose de que les resulte imposible escapar a la justicia.

Bárbaro


Son viajeros salvajes que nunca rechazan un combate cuerpo a cuerpo. Sus poderosos pisotones, temibles saltos y tajos dobles matan instantáneamente a la mayoría de sus enemigos y provocan que los supervivientes salgan huyendo.

Gracias a su envergadura y fuerza, los bárbaros son capaces de vencer en un duelo con prácticamente cualquier arma y técnica, aunque prefieren el armamento pesado y contundente. No son ajenos al sufrimiento de la batalla y a menudo son más eficaces en medio de un grupo de oponentes, dando y recibiendo golpes, que en la persecución de un solo objetivo.

Los ataques de los bárbaros son predominantemente de corto alcance. Sus estocadas más rápidas liquidan a los enemigos inferiores en segundos, mientras que sus arremetidas y embates más lentos pueden rechazar hordas de demonios y quebrar la armadura del oponente más fuerte.

Aquí podréis ver un listado de las builds más utilizadas y optimizadas, para disfrutar al máximo de vuestro personaje.

Durante generaciones, los bárbaros que habitaban a los pies del Monte Arreat aspiraban a ser tan fuertes y resistentes como la propia roca. Su tamaño y su fiereza eran impresionantes. Los guiaba un deber ancestral: la protección de la montaña sagrada.

Cuando su tierra fue devastada, muchos bárbaros perdieron la fe. Se convirtieron en seres atormentados por su pasado y comenzaron a deambular sin honor ni dirección.

Pero no todos los bárbaros han renunciado a su vigilia. Algunos aún honran las agrestes nieves de la cumbre de Arreat y merodean por los alrededores del cráter. Recuerdan blandir hachas y lanzas a una edad en la que otros niños se aferraban a sus juguetes... Y les embarga la vergüenza por el fracaso de su gente.

Estos bárbaros intentan encontrar un nuevo propósito en un mundo nuevo y aplastarán a todo aquel que pretenda impedírselo.

Los bárbaros son capaces de utilizar sus armas de formas imposibles para aquellos que carecen de la fuerza necesaria. Luchan con armas enormes, gigantescos instrumentos de destrucción que los demás héroes apenas son capaces de levantar. Los musculosos bárbaros también están entrenados para blandir un arma normal (como espadas y hachas) en cada mano, lo que les permite aprovechar dos encantamientos y tipos de arma distintos al mismo tiempo.

Cinturón PoderosoArma Poderosa de una manoArma Poderosa de dos manos

La cólera que embarga a los verdaderos bárbaros no se apaga nunca. La furia, un recurso que representa la rabia y el furor de la batalla, potencia todos sus golpes.

Los bárbaros acumulan furia a medida que sufren daño y derraman la sangre de sus enemigos. Cuanto más daño sufren a manos de sus oponentes y cuantos más demonios matan con sus contraataques, más furia consiguen.

Se le puede dar buen uso a la furia sobrante: los bárbaros pueden arrasar el campo de batalla, saltar por los aires o cortar por la mitad a sus enemigos.

La furia disminuye lentamente fuera del combate, así que los bárbaros más aguerridos han aprendido a pasar de un combate a otro con rapidez para asegurarse de poder lanzar siempre sus ataques más devastadores.


Combate cuerpo a cuerpo
Los bárbaros blanden armas que los guerreros normales ni siquiera pueden levantar del suelo. Pueden luchar con una espada, un martillo o un hacha en cada mano, o bien con un arma enorme pero muy poderosa capaz de aplastar a sus enemigos.

Ataques brutales
La fuerza y la ira son buenas compañeras. Cuando atacan con furia, los bárbaros pueden lanzar a sus oponentes por los aires, amputarles los miembros o quebrarles los huesos.

Gritos
Los bárbaros cuentan con una presencia imponente en cualquier campo de batalla. Lanzan gritos de guerra que pueden inspirar a sus aliados a entregarse a un frenesí guerrero o aterrorizar a sus enemigos. Hasta los adversarios más duros pueden fallar un buen golpe al escuchar el grito de un bárbaro.

Absorción de daño
Ningún otro héroe puede recibir tantos ataques como los bárbaros. Su fuerza incomparable les permite valerse de escudos pesados y su piel resiste a las armas y a los mordiscos como si fuera otra capa de armadura.

Monje


Los monjes son guerreros santos que canalizan el poder divino gracias a su fuerza de voluntad. Las técnicas que dominan incluyen olas de curación, mantras de protección, ataques de fuerza divina y una gran movilidad.

Los monjes experimentados tienen una gran velocidad de ataque ya sea con sus puños o con cierta variedad de armas. En combate se centran más en la movilidad que en la fuerza, lo que les permite entrar y salir de combate con una gran facilidad.

La gran mayoría de ataques del Monje son cuerpo a cuerpo. Están capacidatos para infligir un daño devastador a un solo objetivo al igual que también puede realizar ataques de área de efecto (AOE) de corto alcance con ondas elementales que emanan de su cuerpo.

Aquí podréis revisar un listado de las mejores builds para configurar tu monje como desees, desde un tanque casi inmortal hasta un Dps devastador.

Los monjes de la fe Sahptev han entrenado tanto el cuerpo como la mente para convertirse en los guerreros santos de la tierra de Ivgorod. En los claustros de sus patriarcas se someten a duras pruebas físicas y espirituales con las que demuestran su devoción y obtienen una concentración única.

Los rituales purificados diarios ayudan a los monjesa depurar sus espíritus y a inmunizarse contra la corrupción que anida en el corazón humano. En su búsqueda de la perfección física también afinan un equilibrio y claridad legendarios, que les permite dominar el combate sin armas y el manejo de ciertas armas.

Tras toda una vida de preparación a los monjes designados se les permite salir del monasterio para cumplir la voluntad de sus patriarcas. El emblema que llevan en la frente los distingue como supervivientes, campeones y pilares de su sociedad. Los Monjes encarnan la voluntad de los mil y un dioses de Ivgorod con cada paso que dan y cada golpe que asestan.

Las artes marciales de los monjes suelen valerse de armamento especializado. Hasta las manos desnudas de un monje pueden ser portadoras de destrucción, pero su poder puede amplificarse con armas de puño como el katar, una daga de puño que se sostiene en una mano o en ambas y se utiliza para apuñalar al enemigo. Los monjes también son los únicos héroes adiestrados en el uso de baibos mágicos, palos tallados para destrozar cráneos y desviar ataques con un giro de muñeca.

Piedra EspiritualDaiboArma de Puño

Los monjes derrotan a los monstruos inhumanos a los que se enfrentan gracias a sus reservas internas de espíritu, un recurso que representa su maestría y entrenamiento personal.

El espíritu se recupera lentamente. Hay dos formas de generarlo: utilizar ataques y habilidades concretos y completar combos. Los monjes que aprenden a encadenar sus ataques con destreza pueden lanzar ráfagas casi infinitas de golpes potenciados con espíritu.

El espíritu es un recurso valioso, pero su gasto masivo permite a los monjes realizar potentes movimientos de defensa o evasión o "golpes finales".

Gracias a su perfección física y a su talento para las artes marciales, los monjes pueden lanzar todos los golpes que les permita su reserva de espíritu; no tienen que esperar ningún tiempo de reutilización en todas sus habilidades, pueden lanzarlas hasta que se les agote su fuente de espíritu.

Poder Espiritual
A medida que los monjes encadenan ataques, acumulan una reserva de poder espiritual que pueden concentrar en un movimiento extraordinario que salva vidas o siembra muerte: pueden desorientar a varios enemigos, repeler a grupos enteros o saltar hacia atrás para alejarse del combate.

Combos
Los ataques cuerpo a cuerpo de los monjes son más fuertes cuando se usan consecutivamente: generan más energía espiritual, infligen más daño y producen efectos únicos que permiten eliminar a casi cualquier enemigo.

Mantras
Con la disciplina suficiente, los monjes pueden manifestar su espíritu y proyectarlo en forma de mantra, un manto de poder duradero que los cura o refuerza a ellos y a sus aliados cercanos.

Movilidad y velocidad
La movilidad táctica de los monjes en el campo de batalla no tiene rival. Todo monje que se precie sabe moverse alrededor de los enemigos, atacando sus flancos o sus puntos débiles cuando la situación lo requiere. Los monjes son más hábiles a la hora de esquivar los ataques enemigos que cualquier otra clase.